La temática en los eventos

Desde el principio, la gente siempre ha buscado temáticas durante la planificación de sus eventos.

Esto significa, por supuesto, que un evento debe tener un tema principal, una idea que ilustre, ante los ojos de los invitados, la ideología, costumbre, intención y, por que no también, el afán por divertir y entretener, de la mano del anfitrión u organizador.

 
 

La evolución de la temática

 
No es sorpresa que los eventos, al igual que el gusto, hayan cambiando con el pasar del tiempo. Es más, en la mayoría de los casos esto ha sido beneficioso para los organizadores, ya que se les permitió dejar volar su imaginación y así complementar sus objetivos a alcanzar: entretener al público.
 
Sin embargo, la demanda por una idea original se ha incrementado. Los invitados asisten a un evento al que han sido invitados, con la esperanza de ver algo nuevo, innovador, algo que se asemeje a pocas cosas que alguna vez se vieron.

Obviamente, esto no siempre fue así:
 
1 En el siglo XV, los reyes, entre otros, ofrecían fiestas de disfraces como método de celebración.

 
2 En la antigua Roma, se ofrecían espectáculos en el Coliseo, donde guerreros peleaban a muerte sólo para entretener a la gente.
 

3 En China, se organizaban torneos de artes marciales, para que sus luchadores pudieran demostrar sus habilidades.
 

4 La temática de los primeros eventos que aparecieron era económica y de exposición.
 

5 En las grandes ciudades de siglos pasados, (Nueva York, Paris, Venecia, etc.), el teatro musical era el relax del fin de semana, temática que data desde mucho antes que Shakespeare, y que incluso hoy en día sigue vigente.


6 Hoy, espectáculos musicales conmemoran las artes auditivas que alguna vez maravillaron al mundo: Monsters of Rock, Conciertos de Piano, Orquestas al aire libre, Andrea Bocelli, coros de niños que dejan enseñanzas, y la lista continúa. 
  
 
En el mundo de los eventos de hoy, la temática se ha ido debilitando, ya que las ideas ya no son originales, y muchas veces son copiadas.

Sin embargo, hay organizadores que se las ingenian para demostrarles a los invitados que valió la pena asistir a un evento en particular.

Por ejemplo, la famosa Tecnópolis, se encarga de exhibir lo más avanzado en tecnología, llevar a los espectadores a la máxima experiencia en conocimiento. 

Los disfraces, música, y teatro han pasado a formar parte de la organización de las fiestas de 15, bodas, despedidas, etc. 



Diversas temáticas para usar

 
A pesar de la evolución del tema, aún se puede ser creativo en la planificación de un evento.

Una fiesta de disfraces tenebrosa que simule la época de Halloween; decoración en forma de arpas, souvenirs con forma de violines y mesas con manteles con la imagen de la clave de sol y la temática será la música; un ambiente con música de jazz, decoración e iluminación de rojo llevara la sensualidad del evento a simular el Moulin Rouge; incluso, unas personas que se disfracen de Mickey y sus amigos y la temática de una fiesta infantil será de parte de los personajes queridos por generaciones.
 
La lista sigue y sigue, lo importante es no dejar de imaginar lo que te gustaría ver en un evento y traerlo a la vida en uno de los tuyos. 
 
Requiere trabajo y dedicación, pero al final el resultado es siempre lo que quisiste que fuera.

 

Sobre el autor:

Agustín Bellini

Diplomado en Organización de Eventos
Hilario Ascasubi, Buenos Aires, Argentina