Secretos y tradiciones de la Belleza Musulmana

La mujer musulmana debe cuidar mucho de su naturaleza interna, sin descuidar jamás su apariencia externa, y es en la celebración de rituales del enlace matrimonial, donde la cosmética y sus preparativos constituyen un auténtico ceremonial.
 

Cosmética natural


Siguiendo la tradición, desde tiempos ancestrales, la mujer islámica ha sido artífice de sus propios tratamientos de belleza, elaborando con tiempo, cautela, y dedicación, fórmulas secretas de ungüentos y remedios caseros heredados de madres a hijas.
 
A base de ingredientes naturales como leche, miel, huevos, aceite, arcilla, alheña, azafrán, corteza de nogal, azahar, cúrcuma, jengibre, clavo de olor y menta, se han creado secretamente, productos de belleza con resultados mágicos.
 
Para preservar la juventud, las mujeres solían tomar cada mañana, un compuesto de jengibre, clavo, nuez moscada, raíz de galanga, aceite y miel, y las novias musulmanas más tradicionalistas, todavía utilizan productos naturales para su preparación personal.
 

Componentes mágicos de la cosmética natural


Si bien la mujer musulmana debe cubrirse en público, no tiene prohibida la belleza, y el Islam recomienda fuertemente a la mujer que se arregle y luzca bien y hermosa ante su esposo. Sus secretos de belleza se basan en antiguas recetas cosméticas de origen natural.
 
Los productos más comunes y utilizados aún hoy día son: la henna, el khol, el ghassoul, el suak, el aceite de argana, y entre las fragancias, el almizcle, el agua de rosas, el jazmín y el sándalo. El khol embellece los ojos y resalta la mirada. El suak, o corteza de nogal, es utilizado para colorear los labios.
 
En los tiempos actuales, muchas novias musulmanas prefieren el delineador convencional, y cosméticos de atrevidos colores, maquillajes compactos y perfumes franceses, aunque deben cuidar mucho que los productos no estén hechos de componentes haram, es decir, ilícitos para el Islam.
 

Secretos naturales de belleza
 

Henna, alheña

Es un arbusto originario de Egipto, que crece en cualquier micro clima semidesértico. En primavera, tallos y hojas se recolectan y dejan secar al aire libre, para luego ser triturado en fino polvo.

Mezclado con agua, forma una pasta untuosa que se aplica en el cabello, proporcionándole según sea su estructura original, reflejos rojizos o marrones.
 
No cambia la composición química capilar, por lo que no produce daño alguno, y sus propiedades astringentes y antibacterianas eliminan la seborrea. Asimismo recubre cada cabello con una fina capa protectora que lo hace aumentar en grosor, haciéndolo más resistente, además de proporcionarle más brillo.
 

Coloración del cabello con henna


Hacer una pasta espesa con: 100 gramos de henna molida, 1 cucharada de aceite de oliva virgen, 5 clavos de olor machacados, y cantidad necesaria de agua caliente para formar la pasta. Añadir unas gotas de limón potenciará los reflejos.
 
Aplicar sobre el cuero cabelludo, protegiendo las manos con guantes desechables, y extendiendo luego sobre todo el cabello. Dejar actuar un mínimo de dos horas, y ayudar a fijar el color con la exposición al sol, o con el uso del secador.
 

Khol

Si evocamos la belleza musulmana, pensaremos en unos ojos negros profundos, que le aportan a la mujer un halo de misteriosa belleza. El delineado y sombreado que utilizan, dando ese efecto tan femenino, se consigue con este fino polvo, khol
 
Es un polvo fino de mica y sulfuro de antimonio. El mismo se aplica con un palito de naranjo, o simplemente con el dedo meñique si queremos dar un efecto más suave y agrisado.
 

Delineador de ojos natural


Tostar en unos cuantos clavos de olor, huesos de aceituna negra, huesos de dátiles y un grano de pimienta.

Machacar, moler y añadir un poco de antimonio, mezclar bien, y tamizar. Conservar en frasco de cristal con cierre seguro. Se considera un buen khol, el que pica un poco al aplicarlo.
 
Para conseguir un efecto esfumado en la aplicación, aunque menos perdurable, es mezclar el polvo con una pequeña cantidad de vaselina, o una pizca de la base de maquillaje a utilizar.
 

Arcilla de Rhassoul o Ghassoul


Es una fina arcilla natural, con propiedades altamente desengrasantes, que se utiliza desde épocas remotas como jabón, aprovechando sus propiedades desengrasantes para higienizar el pelo, y el cuerpo.
 

Champú natural


Disolver en agua 1 kilo de ghassoul y agregar 25 gramos de clavos de olor machacados, 50 gramos de lavanda y 30 gramos de pétalos de rosa triturados. Dejar secar el preparado al sol hasta que endurezca.
 
Antes de utilizarlo, añadir un poco de agua, hasta obtener una pasta espesa y unas gotas de aceite esencial de menta para aportar más brillo al cabello. Aplicar sobre el cuero cabelludo, como todo champú, frotando y aclarando posteriormente con agua.
 

Aceite de Argán


Es un árbol espinoso marroquí, el aceite de sus frutos, argania, rico en vitamina E y A.

Se utiliza principalmente en la alimentación, tratamientos terapéuticos, y desde siempre lo han usado las mujeres musulmanas para su belleza personal.
 
Sus propiedades son excelentes en cosmética, como retardador del envejecimiento de la piel.

Usándolo en el cabello proporciona brillo y elasticidad, y es un antiarrugas   cutáneo excepcional.
 

Pieles perfectas
 

  • Para pieles secas y muy secas. Luego de limpiar muy bien el cutis, aplicar  lociones a base de una mezcla de aceite de argán y de almendras.
  • Para el cuidado del cuerpo. Antes del baño, embadurnar el cuerpo con aceite de argán, y dejarlo actuar durante cuarenta y cinco minutos.
 
Añadir unas gotas de aceite de argán a la crema hidratante que se utiliza habitualmente, humectará aún más la piel.
 

Puntas resecas

Impregnar con aceite de argán las puntas del cabello media hora antes del lavado, lo nutrirá y dejará más sedoso y suave.
 

Productos de belleza Halal


Afortunadamente para la mujer musulmana moderna, cada día ingresan en el mercado mayor cantidad de productos de cosmética y belleza personal con certificación halal.
   

Halal


Es un término en árabe que significa permitido, es decir legal según la Sharia, o ley islámica. Todo producto y las manipulaciones del mismo, deben realizarse siguiendo las leyes de la Sharia.
 
Generalmente, se aplica a carnes y otros alimentos, y muy especialmente a productos químicos e ingredientes. Hoy abarca cada vez más tipos de productos, incluyendo el mundo de la perfumería y cosmética en general.
 
  • Halal confirma que el producto ha sido elaborado respetando la ley islámica.
  • Haram, sería todo lo contrario, y corresponde a todo lo prohibido por el Islam.
 
Los productos Halal son aquellos que entre otras prohibiciones no contienen alcohol, ni grasa o carne de cerdo y que, cuando tienen sustancias cárnicas, deben proceder de animales sacrificados según el rito musulmán.
 
Actualmente es posible encontrar champán sin alcohol, salchichas de carne vacuna,  bombones sin brandy, champús y jabones sin grasas animales, e incluso aplican a las normas de leches preparadas para bebés, todos con su correspondiente etiqueta Halal.
 

Mercado

 
El público musulmán representa una porción muy considerable del mercado, por lo que cada vez más, la cosmética islámica, o con certificado Halal en sus etiquetas, está disponible y cubriendo todos los mercados a nivel mundial.
 

Cosmética Halal

Los productos cosméticos casi nunca cumplían las normas halal, muchos de los cuales contienen alcoholes o grasas animales de origen porcino, y hasta hace poco, en el mundo de la cosmética poco se hacía al respecto.
 
Hoy la cosmética halal, cada vez más en auge, resuelve muchos problema para las musulmanas que no quieren renunciar a la coquetería, a los perfumes, a los lápices labiales, al maquillaje, a esmaltes de uñas, ni a los productos para el cuidado personal.
 

Esmaltes Halal

Los esmaltes de uñas son un problema para las musulmanas más estrictas, ya que debe quitarse antes de rezar, de lo contrario las manos no quedarían lo suficientemente limpias, previo a la oración.
 
Pero salió al mercado una laca que respira, es decir, que permite que el agua atraviese la pintura llegando a la uña, por lo que no sería necesario eliminarla antes del ritual de limpieza previo al rezo.