Bautismo o Bautizo - 7 Pasos Claves para su Exito

Celebración del Bautismo o Bautizo
Su organización, desarrollo y éxito en 7 pasos claves

Con la llegada de un niño al mundo, celebrar su bautismo, o bautizo, es en lo primero que pensamos.
 
En este primer sacramento, el niño se integra como miembro de la iglesia, y da inicio a su vida cristiana como hijo de Dios. 
 
Como sea que lo llamemos, es una oportunidad para celebrar el nacimiento de un nuevo hijo al mundo, la fe cristiana de la familia, y la herencia de sus ancestros.

Es la ocasión ideal para reunir a la familia, a entrañables amigos, y nuestros seres más queridos, haciendo del evento una experiencia espiritual y de celebración.
 
 

Padrinos 


Son las personas elegidas por los padres del niño, para hacerse responsables y acompañar su formación cristiana siempre, y muy especialmente, si acaso los padres faltasen; suelen ser personas muy allegadas a la pareja, y a la familia.
 
Las normas tradicionales para el nombramiento de padrinos, consistían en que el primer hijo fuese apadrinado por el abuelo paterno, y la abuela materna. Para el segundo hijo, el padrino sería el abuelo materno y la madrina la abuela paterna. Para un tercer hijo, el padrino sería el tío paterno mayor, y la tía materna mayor.

Con más hijos, la elección quedaría a cargo de los padres. Si alguna de estas personas faltara o no existiese, los padres elegirían a otra persona, pero viendo siempre de no mezclar familia y amigos para apadrinar a un mismo niño. 
 
Hoy día ya es todo mucho más flexible, y prima la voluntad de elegir a la persona que se entiende será la idónea para tan hermosa y noble tarea. También existen casos de matrimonios que optan por elegir los mismos padrinos para todos sus hijos. 
 
Tradicionalmente  el bautismo era una celebración puramente familiar, y asistían al mismo, solamente los padres del niño y los padrinos. Hoy día ya no es así, y podemos elegir desde una celebración muy íntima, simple y familiar, a optar por una fiesta de despliegue majestuoso y multitudinario.

Todas las opciones son válidas, pero es preciso definirlo de antemano, para manejar su desarrollo de la manera más óptima y fluida. 

Como sea, es una celebración de carácter religioso, donde el centro de atención será exclusivamente del niño en su primer sacramento. La idea es disfrutar al máximo de este día tan especial, y para ello lo mejor es estar bien preparados. Cada detalle deberá estar resuelto de manera práctica y armoniosa. 
 
 

7 pasos claves para organizar y desarrollar con éxito el bautismo

 

1 La Parroquia


Confeccionando una lista de invitados, se tendrá una idea más acabada del tipo de celebración que se está en condiciones de realizar, y el lugar más adecuado para la misma.

Lo ideal es que la celebración posterior al bautismo, sea lo más próximo a la iglesia, por un tema de practicidad y comodidad para los invitados. 
 
Si se opta por una celebración en la casa, se buscará la parroquia más cercana; si el festejo se realizará en un salón o parque, se elegirá la iglesia más próxima al mismo.

Si se opta por un pequeño brindis en la misma parroquia, entonces se elegirá la que más agrade o mejores recuerdos evoque. 
 

2 Las Invitaciones


Junto con el párroco de la iglesia escogida y los futuros padrinos, se podrá definir el día y la hora más adecuada.

Es el momento de confeccionar y mandar las invitaciones; se recomienda enviarlas al menos tres semana antes de la celebración.

Debe indicar los detalles de día, hora, lugar o lugares, cómo llegar, y si amerita, un mapa explicativo. El diseño de la misma debe ser acorde al estilo y ambientación  que se creará.
 

3 Lecturas y Canciones


Por lo general padres y futuros padrinos son convocados por la parroquia para charlas pre bautismales donde se les explica el objetivo y la importancia del bautismo, y de los roles que asumirá cada uno en la formación cristiana del niño. 
 
También verán conjuntamente detalles de la ceremonia en sí, y es el momento de elegir textos, plegarias y lecturas específicas que dará a la ceremonia religiosa un carácter  más personal, íntimo y espiritual.

A través de esta selección se plasmará el carácter de la familia; sus valores del amor, del respeto, la familia, y el compromiso. 

Las plegarias y lecturas elegidas suelen dejarse para que distintos miembros de la familia  las lean, y se involucren en la celebración; en ellas se ruega por deseos de esperanza para el bebé, familiares e invitados presentes.
 
Las canciones seleccionadas crearán también un clima en la iglesia más personal, y cargado de mucha espiritualidad. Aún más acogedor y entrañable para la velada, si algún familiar o amigo participa cantando, o tocando un instrumento en honor a la celebración.
 

4 La Fiesta


Luego de la celebración religiosa se impone un festejo con los invitados, y puede ser desde un simple brindis familiar, a un evento más elaborado y populoso.
 
El salón de la parroquia es ideal para ofrecer y servir un simple brindis, el mismo sería informal, de pie, con refrescos, bocadillos. Una copa de espumante para brindar y un hermoso queque, pastel o torta, coronarán la celebración.
 
El salón de fiestas suele ofrecer todo el servicio incluido, desde la decoración, menú, queque o torta, animación, juegos, etc. Una excelente opción es hacerlo en un jardín acondicionado como salón de fiestas.  

Además de ser un ambiente agradable, tiene áreas para que los niños se diviertan con juegos, y por lo general se proporcionan los mismos servicios que en un salón cerrado.
 
En casa, por tradición, es el mejor lugar para festejar, donde termina de consolidarse la fuerza de la familia.  Y si hay espacio en el jardín al aire libre, muchísimo mejor.

Celebrar el bautismo en un jardín resulta lo más disfrutable y es hoy la tendencia. En familia, con muchos niños, y amigos más allegados es más que suficiente y perfecto. 
 
La decoración del jardín puede dejarse a cargo de profesionales especializados. Carpas, toldos, manteleria, y menaje, puede rentarse. La espiritualidad en este tipo de festejos debe marcarse con fuerza en todos los aspectos de la celebración, y es a través de detalles en la decoración, que se mantiene y refuerza.
 
Donde sea que definamos reunirnos a celebrar, debemos tener clara la ubicación en las mesas. Existe una distribución establecida para los miembros de la familia, y puede ser una opción a tomar. Los anfitriones, padres del bautizado, ocuparán el centro de la mesa,  el padrino se ubicará junto a la madre, y la madrina junto al padre;  el resto de familiares directos se ubicará conforme a su edad, quedando ubicados por último los más jóvenes.

Los demás invitados, familiares y amigos más cercanos se irán ordenando en forma más libre en las demás mesas, según la relación que tengan entre ellos.
 

5 Organización del evento


La organización de la fiesta puede correr por parte de los integrantes de la familia, encargándose de la comida, bebida, mantelería, menaje, animación, fotografía, y música. 
 
También puede contratarse servicio de afuera. Hay empresas dedicadas a la organización y desarrollo de este tipo de eventos. Además de asesorarlos, dan servicio de catering, queques o tortas, meseros, anfitriones, barras móviles, juegos, animadores infantiles, inflables, servicio de fotografía, ambientación musical,  entre muchas otras opciones.
 
En cuanto a:
 
El menú:  depende de la hora y  tipo de festejo, aunque lo ideal es optar por algo sencillo y liviano, ya que debe ser pensado para grandes y chicos. 

El queque o torta: debe ser acorde  a la decoración y ambientación, y como complemento al menú. El mismo debería ser simple en su decoración, con colores tenues; la variedad de diseños aludiendo al tema es muy grande, y son realmente hermosos.
 
La animación musical: en la iglesia ya estará definida, pero se debe considerar la ambientación musical de la fiesta, teniendo en cuenta que se cuenta con público infantil y adulto.  
 
Fotografía y video: se anhela tener un recuerdo que se pueda revivir más adelante junto con el protagonista y la familia también. La cobertura debe considerar tanto la ceremonia religiosa, como también la fiesta, reunión  o brindis.
 

6 La Vestimenta


En este evento los padres del niño serán los anfitriones, por lo que deberán elegir un vestuario acorde para la ocasión y combinado entre ellos, sus hijos, y los padrinos. 
 
Tanto para los padres y los padrinos, lo más aconsejable es ir sobrios y elegantes; los colores alegres conjugan con lo festivo de la celebración; evitar escotes, minifaldas, y cualquier extravagancia. Lo ideal es un vestido cóctel discreto para ellas,  y traje informal en color oscuro para ellos.
 
Para el niño se impone el color blanco por tradición. Se recomienda adquirir su ropa muy cerca de la fecha, ya que los niños y bebés crecen mucho y muy rápido.

Es recomendable considerar una muda para salvar la situación en caso de accidente. Tanto para niños, niñas y bebés, se debe considerar prendas muy confortables y sueltas.
 
También se debe contar con elementos que se utilizarán durante  la  ceremonia. 

El ajuar incluye un ropón blanco que simboliza la pureza, y solo se usa en la iglesia. Por lo general pertenece a la familia, se pasa de generación en generación, y carga un gran valor sentimental. 

Una vela blanca será sostenida por los padrinos, la misma puede ser decorada y grabada con el nombre del niño. 

Un pañuelo se usará para secar la cabecita del niño; puede estar bordado con el nombre y  la fecha, y quedar como un bello recuerdo. 

Una jícara o concha se utilizará para que el sacerdote tome el agua y moje la cabecita del niño, en el acto simbólico del bautismo.
 

7 Regalos y Recuerdos


Como recuerdo y agradecimiento, nada más apropiado y bonito, que un programa del bautismo.

El mismo será entregado a cada uno al llegar a la iglesia, su formato puede ser de librito, con un esquema de la ceremonia como guía, con las canciones, plegarias y lecturas a realizarse.

Es una buena manera de mantener atentos a quienes concurran, y hacerlos más participativos al tener consigo el orden de la ceremonia. 

Si el mismo se hace en una bella encuadernación y se incluye una foto del niño, y un agradecimiento, será un bello y entrañable recuerdo.

También puede incluir información sobre el nacimiento del niño, una pequeña reseña histórica de la iglesia donde se realiza el bautismo, la razón por la que fue elegida para el niño y hasta información acerca de  los felices padrinos.
 
Otros recuerdos tradicionales son las medallas grabadas, portaretratos con la foto del niño, chocolates, cajitas, velas y estampillas, siempre personalizados con el nombre y la fecha del bautismo.
 
 

Tradición de repartir El Bolo


Es tradición en algunos países como México, que los padrinos, al salir de la iglesia repartan el bolo, tirando monedas al cielo para que los niños las recojan. Simboliza la abundancia en la que vivirá el ahijado.  

Hoy día las monedas pueden ser de chocolate, y será muchísimo más rico para los más chicos.